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Las Terrazas en Madrid

Breve Introducción
En julio del año 2013 el ayuntamiento de Madrid aprobaba la actual ordenanza de Terrazas que regula el desarrollo de esta actividad en nuestra ciudad. Hasta el año 2006 era obligatorio realizar una evaluación ambiental previa a la instalación de una terraza en la vía púbica, por razones obvias de impacto acústico principalmente. Por tanto, en 16 años se ha pasado de tener que evaluar el impacto ambiental de las terrazas a poder instalarse de manera masiva e invasiva sin considerar su efecto sobre la población residente o sobre las múltiples externalidades que generan. 



Algunas cuestiones fundamentales a considerar sobre las terrazas:
La autorización municipal para la ocupación del espacio público por negocios privados de hostelería mediante la instalación de una terraza, como un servicio complementario a negocios que se desarrollan dentro de locales privados y para los que es obligatorio contar con una licencia de actividades. Por tanto, primer matiz importante es que se trata de una autorización pública, que no genera derechos urbanísticos, y que igual que es autorizada puede ser desautorizada.
Estas actividades implican algunas cuestiones importantes que han sido obviadas en la vigente ordenanza municipal que regula las terrazas:


1.     Una alteración de la libre competencia:

·       Primero, entre las actividades hosteleras que tienen acceso a usar el espacio público para el desarrollo de su actividad comercial y el resto de actividades económicas que no lo tienen y se desarrollan en establecimientos físicos. Las actividades de hostelería consiguen de esta manera unos ingresos y plusvalías por la rentabilización del espacio público a precios totalmente fuera de mercado. Es obvio que el precio del m2/año de la tasa municipal de terrazas (entre 11 y 74 €) está muy muy alejado del precio m2/año de un local comercial en el mercado libre.
·       Segundo, supone una competencia desleal entre las propias actividades hosteleras que tienen acceso a contar con terraza y las que no tienen acceso.
·       Tercero, suponen un elemento fundamental de alteración y distorsión de los precios en el libre mercado del alquiler y venta de locales, en función de las características del entorno físico en el que estos se sitúan y según la viabilidad o no de que el entorno de un local pudiera ser susceptible de ser ocupado o no con una terraza.

2.     La entrada en vigor de la actual ordenanza de terrazas supuso en un elemento distorsionador de los usos urbanísticos en la ciudad, al introducir una enorme carga de especulación urbanística sobre al espacio público.

3.     Una alteración de la calidad ambiental de los entornos en los que estas actividades son autorizadas: aumento del ruido ambiente de manera variable según el grado variable según la concentración de sillas y mesas o las características de los espacios – espacios abiertos o en calles estrechas – donde se ubican

4.     Alteración del estado de limpieza del entorno ya que, a pesar de que la actual ordenanza obliga a los titulares de las instalaciones a mantener limpio el entorno y limpiar al recoger la suciedad de manera continúa, en la práctica no se cumple y los entornos de las terrazas suelen ser zonas que acumulan suciedad.  

5.     Una clara alteración de la movilidad de los peatones, especialmente grave en el caso de personas con movilidad reducida o mayores dificultadas para desplazarse (carros infantiles, carros de compra…). Pese a que a priori las terrazas han de cumplir un régimen de distancias ‘óptimo’, en la práctica es muy habitual que los elementos de las terrazas se coloquen fuera de los límites marcados o incluso son ocupados con más elementos de los autorizados afectando a la movilidad peatonal.

6.     Repercusión sobre el ayuntamiento en la carga administrativa para gestionar las autorizaciones y sobre todo para tramitar y aplicar con éxito la vigilancia, el control, tramitación de las infracciones y las sanciones por incumplimientos.

7.     La alteración del paisaje urbano, con todo tipo de instalaciones que interrumpen el continuo urbano. Cuando estas instalaciones están en funcionamiento se convierten en una especie de auténticos asentamientos chic’. O cuando estas instalaciones están recogidas, amontonadas en medio de la calle conforman un horrible paisaje industrial.

8.     Las zonas saturadas por actividades ruidosas introducen un componente muy importante en la depreciación del valor real de las viviendas de los residentes, estimado según los estudios para la elaboración del Índice de Precios de la Vivienda (IPV) en Europa en torno al 2% anual. El ruido es una de las variables que intervienen en el cálculo del IPV, como un elemento explicativo más del modelo de regresión utilizado para el cálculo de este indicador armonizado para los países del entorno UE.

9.     Existen dudas más que razonables sobre la legalidad de muchas de las terrazas autorizadas. En concreto, en el caso de las instalaciones cubiertas y cerradas, que cuentan con todo tipo de servicios y actividades hoteleras…suponen un consumo de edificabilidad sobre el sistema general viario. El suelo sobre el que se desarrollan estás auténticas construcciones ancladas, carece de edificabilidad lucrativa, y por lo tanto el lucro urbanístico de estas actividades privadas está fuera del ‘interés público’ e interés general que caracteriza este suelo.

10.  La dotación de servicios de agua y luz, tanto de manera subterránea – tal y como autoriza la ordenanza vigente – como de manera aérea, incumple la normativa técnica de seguridad que tienen que tener estos servicios; y que por lo tanto no deberían poder acometerse en la vía pública sin más.

11.  Además, en el caso de estas instalaciones con cerramientos integrales, se incumple la legislación contra el tabaco, pese a ser ésta la excusa que se utiliza en la introducción de la actual ordenanza para justificar su autorización. Estas instalaciones cerradas se ofertan como espacios para fumadores, y de facto se fuma en ellas pese a contravenir la legislación antitabaco.

12.  La ocupación desmedida supone un consumo de suelo de uso público que impacta sobre la disponibilidad de un recurso escaso; muy especialmente en el caso del Distrito Centro. El suelo de uso público es ocupado por parte de actividades privadas lucrativas que no atienden al interés general propio del espacio público; como podrían ser el de usos para recreo y esparcimiento infantil, espacios para el descanso de las personas, zonas verdes para embellecer el paisaje urbano, entre otras. 

13.  Una cuestión muy importante que se ha obviado de la concesión de autorizaciones de terrazas es la seguridad. Esta cuestión se ve afectada en aspectos como la seguridad peatonal (en aquellas zonas de alta afluencia peatonal), en la seguridad pública (son numerosas las imágenes de los elementos de terrazas utilizados como armas arrojadizas) o en la seguridad sobre la higiene y la salud (al desarrollara en la vía pública actividades críticas como el consumo de alimentos y bebidas).

14.  La rentabilidad económica que el ayuntamiento obtiene de este uso del espacio público, cedido para el lucro particular, resulta mucho menos si se compara con el que se obtiene por otras actividades, de mayor interés general, como es el caso del aparcamiento SER.

15.  El actual sistema de concesión de autorizaciones para terrazas no tiene en cuenta en la toma de decisiones sobre la autorización a los residentes que viven en el entorno de las mismas y que son afectados directos de tales decisiones.

Plaza Zerolo plaza Vecinal, No Fiestódromo!

Ayer registramos una carta dirigida a la Alcaldesa de Madrid pidiéndole la inmediata paralización del proyecto de transformación de la plaza Pedro Zerolo que su concejal de Urbanismo (DUS) quiere imponernos a los vecinos, sin ninguna participación de los vecinos de ni de la plaza ni del barrio. Eso a pesar de que el pleno de la junta municipal de Centro aprobó por mayoría que el proyecto de reforma de esta plaza se hiciese a través de un proceso de participación pública con los vecinos del barrio. ¿Sirven para algo los plenos?


Estimada Alcaldesa:
       
Le escribimos desde la Asociación de Vecinos de Chueca, creada en 2001, e inscrita en los registros públicos del Ayuntamiento y de la Comunidad, así como declarada de ‘Interés Público Municipal’, centra su actividad en el ámbito residencial de Chueca (Justicia).

Nuestra Asociación, tiene como propósito fundamental – atendiendo a sus estatutos - trabajar en la defensa de los derechos de los residentes de Chueca, en calidad de usuarios y destinatarios de las actividades de nuestro barrio así como de las de general de la ciudad.

Por esta razón, en el ejercicio de nuestra defensa del urbanístico, las dotaciones y equipamientos, o la convivencia en nuestro barrio, le escribimos para rogarle que tenga en consideración la importancia de dar marcha atrás al proyecto de reforma de la plaza Pedro Zerolo (véase debajo la imagen difundida de dicho proyecto) en el que está trabajando el área de Desarrollo Urbano Sostenible (DUS) de la corporación que usted preside.



El entorno de Chueca cuenta con 3 plazas públicas: la plaza de Chueca (toda ella ocupada por terrazas y sin un solo banco o mobiliario destinado a la actividad de los vecinos), la plaza del Rey (ocupada en su mitad más baja por terrazas y en la parte alta con una docena de bancos en las que se concentra un gran botellón cada fin de semana) y la plaza de Pedro Zerolo (el principal espacio público del barrio y único con algún servicio para los vecinos del barrio como juegos infantiles, aparca-bicis, bancos dispuestos en torno a una fuente de agua).



A mediados de 2018 tuvimos conocimiento de la intención del área de gobierno de Desarrollo Urbano Sostenible de poner en marcha una reforma de la plaza Pedro Zerolo. Lo que en principio nos pareció una buena noticia dado el nivel de abandono que tiene la plaza a día de hoy, se tornó en una gran frustración al saber que el proyecto propuesto no contaría con ninguna participación por parte de los vecinos del barrio, en calidad de usuarios principales de la plaza, y que además el proyecto propuesto no responde a las necesidades de los vecinos.

Tras algunas gestiones y meses de espera, tuvimos oportunidad de trasladar por distintas vías al concejal responsable del proyecto nuestra rotunda oposición al mismo, así como nuestra indignación por la NULA participación de los vecinos del barrio en el mismo.

La asociación de Vecinos de Chueca y vecinos del entorno de la plaza con los que estamos trabajando en una plataforma en defensa de esta plaza queremos trasladarle nuestra total oposición al proyecto que pretende aprobar DUS, por varias razones:

-       No estar participado siquiera por los vecinos de la misma plaza.
-       Responder a un concepto de diseño ajeno a las necesidades de nuestro barrio; es obvio que el diseño plantea una plaza auditorio para grandes concentraciones de gente, y absolutamente expuesto a la vandalización por actividades incívicas como el ‘botellón’.
-       Los vecinos de Chueca necesitamos un espacio pensado en primer lugar para sus vecinos, con una amplia oferta de servicios típicos de ‘plaza del barrio’ - servicios que no encontramos en el resto de plazas de nuestro barrio - tales como bancos individuales, jardines, áreas de recreo para niños y de ejercicio para adultos y mayores, mantener una zona de agua como la que actualmente tiene la plaza y que tanto servicio da a nuestros vecinos – especialmente a los mayores – ayudando a atenuar el calor; entre otros. 
-       Nos sorprende que el proyecto mantenga el quiosco-terraza concesionado, pudiendo ser rescatado con cargo al proyecto; toda vez que es un gran obstáculo tanto para el diseño, por su afección paisajística, como por condicionar enormemente los usos de la plaza.

Entendemos que sería un grave error perder la oportunidad de actuar en un espacio público atendiendo a las demandas vecinales; más aún por un gobierno municipal que sistemáticamente apela a la participación. Por esta razón, le ROGAMOS que paralice el proceso administrativo del proyecto en curso, para retomar el mismo atendiendo a las demandas de nuestra asociación y de los vecinos a los que representamos

Sin más, quedamos a su entera disposición para colaborar en este proyecto. Atentamente,


El presidente Garrido contra los madrileñxs

SALVAJE DESREGULACIÓN DE LA HOSTELERIA EN MADRID

El señor Garrido (PP), presidente de la Comunidad de Madrid, ya puede añadir a su CV el GRAN MERITO de haber sido el político que en menos tiempo más daño hará a la protección de la salud de los madrileños; con su decisión de aprobar por decreto una salvaje desregulación de las actividades de hostelería.

El mismo día en que representantes de la Coordinadora Vecinal Madrid Centro asistíamos invitados - como única organización civil de toda Europa - a la presentación que la Organización Mundial de Salud (OMS) hacía en Basilea de las directrices para la futura regulación del ruido en la Unión Europea, saltaba a los medios la triste noticia de la modificación del catálogo de actividades de hostelería de la Comunidad de Madrid; en las antípodas de lo que ayer nos contaba la OMS.

Aproximadamente en marzo de 2018, la asociación de empresarios de hostelería La Viña de Madrid, traslado al gobierno de Garrido una petición para modificar el catálogo de actividades hosteleras creando una nueva categoría mezcla entre restaurante y bar de copas. La propuesta La Viña tenía como objetivo que algunos de sus socios, que estaban siendo multados por incumplir con sus licencias de restaurante programando sesiones de dj, música y otras actividades no amparadas en sus licencias, dejasen de ser multados cambiando la normativa que incumplían. Petición a la que accedió Garrido.

La estrategia iniciada por La Viña para la modificación del catálogo de la ley de Espectáculos Públicos de la Comunidad de Madrid que está a punto de aprobar definitivamente Garrido; asume la mayoría de peticiones de los principales lobbies de la hostelería de Madrid y ni una sola propuesta de las asociaciones vecinales del centro de Madrid. Es curioso como esta modificación legal se hace sin estudio económico, ambiental o de cualquier tipo sobre su impacto; esos mismos estudios que estas organizaciones le reclaman al ayuntamiento de Madrid para la puesta en marcha de Madrid Central.

La desregulación puede resumirse así: se permitirá más de una actividad en un local aun cuando sean incompatibles, se crean los restaurantes bares de copas,  se permite a las discotecas actividad de restaurante, y los bares de copas música en directo, locales con música y terrazas o legalización del reparto a domicilio indiscriminado…entre otras muchas barbaridades, que a buen seguro incrementarán exponencialmente ruidos y molestias en los domicilios de los vecinos, y problemas generalizados de convivencia en las calles; principalmente en Madrid, y en especial en las zonas menos saturadas como Chamberí, Salamanca, etc. que a buen seguro empezarán a ser colonizadas por estas actividades.

Y esto será así ya que las administraciones municipales - responsables del control y la inspección de estas actividades – no podrán asegurar el cumplimiento de las condiciones de las actividades de estos locales – muchos de ellos incumplidores crónicos– por falta de la cantidad ingente de medios necesarios presente y futuros que la aplicación de la brutal desregulación de Garrido exigirá. Así pues ¡ALELUYA!

Certero Artículo de Opinión de Francesc de Carreras en el diario El Pais (04-03-18)

Democracia ¿participativa?

Las formas de democracia participativa de los foros de distrito o son manipulación desde el poder o no sirven para nada


Las ciudades, está a la orden del día la polémica de los carriles bici. El Ayuntamiento que preside Manuela Carmena, al frente de una coalición encabezada por Podemos, ha incrementado muy notablemente este tipo de vías.
A su vez, dicho consistorio, también como en otras ciudades, ha implantado unos procesos de democracia participativa vecinal. Pieza clave de esta participación son los foros locales de distrito que se definen como “espacios en que todos los vecinos y vecinas se pueden reunir para debatir y trabajar en iniciativas para mejorar la ciudad desde la perspectiva de sus barrios y distritos”. Hay un foro en cada uno de los 21 distritos y su sistema de funcionamiento se acerca mucho al de una democracia asamblearia. Aunque estos foros han sido uno de los proyectos estrella del gobierno de Carmena, no parece que el éxito les haya acompañado. Según las cifras proporcionadas por el concejal de Coordinación Territorial Nacho Murgui, solo se han inscrito 4.181 ciudadanos, un número ínfimo si se tiene en cuenta que Madrid es una ciudad de 3.182.981 habitantes.
El concejal, al parecer hombre animoso y optimista, sostiene que la cifra de inscritos demuestra el interés ciudadano, ya que en el último año han aumentado en un 40% y ello demuestra el éxito de una politica de “participación real”, aunque la asistencia a las reuniones no suele rebasar las cinco personas por sesión. Este proceso de participación se lleva a cabo mediante los “dinamizadores”, cuyos sueldos absorben la mayor parte del presupuesto asignado por el Ayuntamiento a los foros, unos 647.000 euros, a los que hay que añadir otros gastos en publicidad (201.000), lo cual da una suma total de 848.000 euros.
Pero volvamos al carril bici y a la polémica suscitada. En efecto, según ha ido puntualmente informando el periodista Luca Constantini en el cuadernillo de EL PAÍS dedicado a Madrid, el Ayuntamiento decidió que en la calle Santa Engracia, entre la plaza de Alonso Martínez y Cuatro Caminos, unos 2,2 kilómetros de longitud, se estableciera un carril bici. Este recorrido está situado en el distrito de Chamberí y algunas asociaciones de vecinos sostienen que el carril bici apenas es utilizado y, en cambio, la pérdida de espacio para coches genera importantes atascos.
En julio pasado, estas asociaciones redactaron un escrito para que se revirtiera este carril bici, entre otras peticiones de parecido carácter. Recogieron 2.000 firmas de vecinos y presentaron el documento al Ayuntamiento. La portavoz municipal lo rechazó y les dijo que la vía adecuada era plantearlo en el foro del distrito. Así lo hicieron la semana pasada y ganaron por 30 votos a favor y 20 en contra. Sin embargo, como no se trata todavía de una decisión vinculante, hay que esperar a que un informe técnico determine su viabilidad. Si es así, el Ayuntamiento puede tener que incorporar el coste de las obras al presupuesto correspondiente, aunque sus representantes han dicho que no pensaban cambiar sus decisiones por la simple decisión de un foro vecinal. ¿Vale la pena, entonces, que se articulen estos procedimientos si no sirven para nada cuando intentan rectificar las decisiones del poder?
Esta larga pero significativa historia viene a cuento para comprobar el valor de ciertas formas de democracia participativa. En Barcelona se comprobó con el referéndum de la Diagonal en el que sólo participaron el 12% de los barceloneses. Las leyes de procedimiento administrativo ya prevén la participación de los afectados. Pero querer convertir esta participación en una nueva forma de democracia porque los procedimientos de democracia representativa, mediante la cual se han elegido los cargos municipales, son sumamente imperfectos, es un error que se comprueba por las cifras de participación. 30 votos a favor y 20 en contra, frente al 1,6 millones de votos en las últimas municipales de Madrid. Llamarle a esto democracia participativa es una burla a la inteligencia, incitan a no participar.
No sé quien tiene razón, si los unos o los otros. Sólo sé que esta no es una buena forma de tomar decisiones democráticas. Como decía aquél, los experimentos con gaseosa, no con champagne (francés, naturalmente), que sale caro. En definitiva, estas formas de democracia participativa, o son pura manipulación desde el poder (quizás para eso se inventan), o no sirven para nada, excepto para que los dinamizadores se ganen la vida. La democracia representativa, por lo menos, es más seria. 
Francesc de Carreras es profesor de Derecho Constitucional.

Asamblea Vecinal sobre la problemática de las Viviendas de Uso Turístico

La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid - junto con sus asociaciones federadas en el distrito centro entre las que está la Asociación de Vecinos de Chueca - estamos trabajando en una campaña para denunciar públicamente y exigir a las administraciones públicas medidas concretas ante el descontrol y la creciente problemática de las Viviendas de Uso Turístico.  

El crecimiento acelerado del número de turistas en la ciudad y la reconversión de la economía de nuestros barrios hacia estos clientes, están empezando a condicionar gravemente la vida de nuestros vecinos. 

Nos sentimos víctimas de un fenómeno – alentado desde nuestras administraciones – que está haciendo desaparecer los servicios necesarios para los residentes y alterando los precios de nuestro entorno y de la convivencia dentro de nuestras comunidades. 

Como creemos que por vivir en el centro no tenemos menos derechos que el resto de vecinos de nuestra ciudad; como contribuimos igualmente con nuestros impuestos al mantenimiento de nuestros servicios públicos, y sobre todo porque creemos que somos muchos los que pensamos igual, os convocamos a la Asamblea que se celebrará este jueves día 1 de marzo a las 19.00 horas en el Salón de Actos del Instituto San Isidro, en la calle Toledo número 39

En la Asamblea se informará de las actuaciones desarrolladas hasta la fecha, de cuál es la situación actual y de las posibles acciones a emprender.


El ayuntamiento de Madrid y su negligencia ante las viviendas de uso turístico

El Ayuntamiento de Madrid ha ofrecido pocos detalles sobre su plan para abordar los problemas producidos por las viviendas de uso turístico(VUT) y/o de otras formas comerciales de hospedaje, pero esos pocos detalles ya están generando alarma y preocupación entre los vecinos del Distrito de Centro, donde se concentra esta actividad.

Una vez más, desde las AAVV de Centro, vemos como los ciudadanos somos víctimas de la improvisación. Las primeras noticias son que los propietarios que ejerzan su actividad menos de 90 días, no pierden su carácter de vivienda, y ¿podrán ejercer la actividad libremente?, que significa "ejercer la actividad", ¿cómo se contabilizarán los 90 días? ¿quién lo controlará?, ¿cómo? Se anuncia la regularización de 1.000 VUT en seis meses, cuando sólo en el Distrito Centro hay más de 6.700.

Las AAVV de Centro vemos este anuncio más como la puerta trasera para legalizar de facto las viviendas de uso turístico, o como un mero juego de propaganda. Afirmar que se va a hace algo para, en realidad, continuar sin hacer nada. No se nos olvida que 2019 es un año electoral.

El actual PGOU, ya regula las condiciones de compatibilidad de las viviendas de uso turístico en de los edificios residenciales, y no se ha querido aplicar por parte del ayuntamiento de Ahora Madrid. Varias denuncias al respecto han sido "inadvertidamente" mal tramitadas o simplemente archivadas por parte del concejal Calvo (Podemos); para ahora vendernos otro Plan Especial más.

Según el PGOUM97, parte de los edificios residenciales del Distrito Centro están clasificados con nivel de uso A. En estos edificios es posible un "uso complementario" de terciario hospedaje "en cualquier situación" dentro "del edificio", siempre y cuando disponga de "acceso independiente". O uso hospedaje como "alternativo", cuando se trata de "edificio de uso exclusivo".

Tras la publicación del Decreto 79/2014 de la CAM (modificado por Sentencia nº 302/2016, de 2 de junio del TSJ de Madrid) el Área de Gobierno de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Madrid ya contestó la pregunta: "a qué autorizaciones o licencias se refiere el art. 17.5 de la Ley 79/14 de la CAM sobre regulación de viviendas turísticas? ¿Qué ordenanza le es de aplicación?":

La respuesta es concluyente: "[…] las viviendas proyectadas o construidas con destino a satisfacer la necesidad permanente de vivienda si se incluyeran en canales de oferta turística con finalidad lucrativa, supondría dotarlas del carácter de alojamiento turístico y por tanto, urbanísticamente, en el ámbito de la ciudad de Madrid, se trataría de un cambio de uso […]"

Sobre las condiciones de seguridad en la edificación cita: "En consecuencia, para ese cambio de uso sería necesario observar el cumplimiento de las exigencias básicas prescritas para el uso residencial público en los términos establecidos en el CTE." (Código Técnico de la Edificación).

Y sobre la regulación como actividad económica:"[…] el informe de la Coordinación de la Oficina de Planificación Urbana en el que se determina que se trata de una actividad económica, de manera que la implantación o modificación de las viviendas turísticas está sujeta al régimen de intervención municipal regulado en la Ordenanza para la Apertura de Actividades Económicas

El Ayuntamiento hace sistemáticamente dejación de su obligación de aplicar su propia regulación. Por no mencionar la tributaria, la seguridad ciudadana o de la seguridad de incendios, que ciudadanos y hoteles deben cumplir, pero no las VUT.

Paso a paso el Distrito Centro se va transformando en un lugar donde vivir es un reto. Disfrutar del espacio público (invadido por las terrazas), dormir o trabajar o descansar en nuestros hogares (sometidos a un entorno agresivo de ruido, suciedad, conductas antisociales o la masificación).

El Distrito Centro tiene 2.918 establecimientos hosteleros (otros muchos, denunciados sin éxito, no se incluyen por no contar con licencia); 29.843 plazas hoteleras legales. El portal Airdnd (www.airdna.co) cifra el 36.681 las plazas disponibles en VUT en el Distrito. Esto unido a los hoteles suponen un total de 68.253 plazas de hospedaje frente a los 132.000 habitantes del Distrito; dos habitantes por cada plaza de hospedaje. ¿El "sentido único peatonal" de Preciados y El Carmen son los "únicos cuidados paliativos" del "enfermo de masificación"…que se le ocurre al Ayuntamiento de Ahora Madrid?