lunes, 30 de junio de 2014

Por si no nos quedaba claro en manos de quién está nuestra ciudad

Hemos leído con una mezcla de preocupación y asombro una entrevista en Madridiario a Jose Enrique Núñez, segundo teniente de alcalde, actual concejal delegado del área de seguridad del Ayuntamiento de Madrid y, durante muchos años, concejal del distrito centro. 
 http://www.madridiario.es/noticia/ayuntamiento-de-madrid/debate-estado-ciudad/entrevistas/jose-enrique-nunez/-madrid/-partido-popular/413000

En esa entrevista, entre otras cuestiones, se deja muy claro cuáles son las ideas que inspiran la política municipal en materia de protección de nuestro patrimonio:


Se les acusa de hacer urbanismo a la carta y de no respetar el patrimonio protegido.No hacemos cosa diferente a lo que ocurre en otras grandes ciudades. (...) La voluntad y obligación de cualquier gobernante es fomentar la implantación de actividades económicas en la ciudad de la que es gobernante. (...) Eso no es hacer urbanismo a la carta, sino incorporar actividad económica a la ciudad.
¿A costa del patrimonio? Le pongo otro ejemplo, la manzana de Canalejas, donde arquitectos de prestigio están criticando que no se respeta el patrimonio protegido.Lo que ocurre es que la comisión local de patrimonio está compuesta también por técnicos y miembros de distintos colegios profesionales. Los dictámenes favorables están avalados por estos expertos porque entienden que se pueden hacer cambios respetando el original.
¿Hasta qué punto presiones como la actividad económica o la creación de empleo son una presión para que esos técnicos acepten los cambios?Hoy día la actividad económica y el empleo están por encima del patrimonio, afortunadamente. Cosa que hace unos años no se hacía.
Con esta mentalidad, y dadas las épocas de penuria por las que ha atravesado Madrid a lo largo de su historia, hoy no contaríamos ni siquiera con  el Museo del Prado. Afortunadamente no todos los gestores históricamente han pensado y actuado como el Sr. Núñez.

El primer error es despreciar el patrimonio por si mismo. El segundo es creer que el patrimonio no genera empleo y actividad económica. No hay mas que pensar en Granada, en Florencia o en Praga. Otra cosa es que no genere sobres.... Evidentemente que hay prioridades pero entre los gobernantes tiene que existir el convencimiento de que el patrimonio urbano e histórico es una pieza muy frágil de todas las que conforman Madrid, y requiere de una protección especial. Precisamente porque el interés del dinero, esa "actividad económica y generación de empleo" con la que últimamente los responsables municipales  lo empolvan todo, puede acabar arrasándolo.
La lista de agresiones que este ayuntamiento está llevando a cabo contra el patrimonio de todos los madrileños y en contra de la conservación del paisaje urbano de Madrid es amplia:
- Operación Canalejas

- Edificio España

- Quinta de Torre Arias

- Plaza Villa de París y edificio de la Audiencia Nacional

- Palacio de la Música y Teatro Albéniz,...

Eso solo por enumerar el patrimonio que está ahora mismo en obras o en proyecto, y no lo que directamente corre riesgo inminente de perderse como el Palacio de la Duquesa de Sueca o el frontón Beti Jai o lo que ya han dejado desaparecer como la casa de Iván de Vargas, la casa de calle Embajadores o los cines de la Gran Vía.

Pero encontrarnos estas palabras en boca de un alto responsable municipal nos duele y nos preocupa  especialmente por la crudeza con la que expresan algo que ya intuíamos: que no están dispuestos a luchar por la conservación de los valores históricos, paisajísticos y arquitectónicos de Madrid. Esa ciudad a la que quieren tanto, a la que tanto comparan con París o con Londres, a la que pretenden atraer millones de visitantes cada año... a ver qué?… un decorado caótico de actuaciones sin criterio y barrios despersonalizados? Qué tipo de turismo atraerá ese escenario, el turismo de alto nivel económico y cultural que todas las ciudades desean u otro que se sienta cómodo entre el caos, la improvisación y un entorno degradado y sin personalidad?. En esa ciudad que están des-planificando, cualquier otro valor queda supeditado al del dinero, al urbanismo de los constructores y de los grandes inversores. Son ellos los que están haciendo nuestra ciudad, sin ningún límite.

Desde aquí hemos criticado muchas veces la falta de equipamientos, de servicios básicos como la limpieza viaria, de zonas verdes, o los perjucios que provocan a los vecinos el botellón, el ruido o la sobrexplotación del espacio público. Señor Núñez, todo ello es subsanable: en el futuro al actual equipo municipal le puede sustituir otro gobierno decidido a controlar definitivamente el ruido, a eliminar terrazas, a mejorar la higiene de nuestras calles o el equipamiento de nuestros barrios. Todo es subsanable salvo la pérdida del patrimonio histórico y urbano de Madrid.  ¿Quién señor Núñez nos va a devolver lo que se destruya en la operación Canalejas? ¿O en el Palacio de la Música? ¿O en los cientos de comercios y edificios centenarios que con el nuevo PGOU podrán desvirtuarse para siempre? Las decisiones que están ustedes tomando ahora respecto a la conservación del patrimonio de Madrid son irreversibles, por si no se había dado cuenta.

Esperamos que los madrileños sean conscientes de la enorme amenaza que supone para la ciudad una mentalidad como la suya y le retiren cuanto antes  la confianza a usted y a los que piensan como usted para evitar que sigan destruyendo nuestra ciudad en lugar de conservarla y mejorarla.

viernes, 6 de junio de 2014

1976 - 2014: Las formas de participación ciudadana han cambiado, ¿los resultados de esa participación también?

Los vecinos y vecinas del barrio estamos asistiendo impotentes a la degradación y destrucción de uno de los rincones con mayor valor urbano, cultural y paisajístico del centro de Madrid, la Plaza de la Villa de  París.

Este proceso comenzó hace dos años con las obras de remodelación en el edificio de la Audiencia Nacional, según acuerdo del Ministerio de Justicia y el Ayuntamiento. Aunque era un construcción moderna, al contrario de la mayoría de los que conforman la plaza que son de fines de siglo XIX y principios del XX, esta edificación se integraba discretamente en el conjunto armónico de edificios históricos de tres de los lados de la plaza (el cuarto flanco lo ocupa la mole del Centro Colón que, aunque tiene un impacto visual enorme, pertenece al Paseo de Recoletos). Conforme evolucionaban las obras de la sede de la Audiencia Nacional, los vecinos hemos ido comprobando con disgusto que el nuevo edificio tiene un impacto en la plaza mucho mayor que el anterior, desvirtuando de forma irreversible este rincón del Madrid histórico.



La segunda parte de este atropello urbanístico está a punto de perpetrarse si los vecinos no lo impedimos haciendo oir nuestra voz. Hace unos días han comenzado las obras que sustituirán el parking subterráneo de la plaza por nuevas salas de vistas de la Audiencia. La información de lo que se va a realizar es mínima, ya que las administraciones implicadas parecen poco interesadas en dar detalles. Se habla de "mejoras"y "peatonalización" de la plaza, pero en realidad como la experiencia nos demuestra, cualquier actuación estará supeditada a las necesidades de la sede judicial:
- eliminación de plazas de parking de residentes
- aumento del tráfico en una zona que tiene como objetivo convertirse en APR (prioridad peatonal)
- eliminación de árboles y superficie vegetal
- pavimentación de zonas que ahora utilizan los perros y los niños del barrio
- restricciones a la movilidad e los vecinos, etc.

La Comisión Local de Patrimonio Histórico de Madrid (CIPHAM) que se había opuesto anteriormente a dichas obras, cambió su criterio misteriosamente cuando el anterior alcalde de Madrid y vecino del barrio, Gallardón, se convirtió en Ministro de Justicia. ¿De qué sirve una comisión de protección que no protege? Los expertos que la integran cobran sustanciosos salarios y se dedican a martirizar a los vecinos que rehabilitan sus edificios con trabas administrativas, mientras comulgan con ruedas de molino cuando el ministro o la alcaldesa descuelgan el teléfono.

Al hilo de los acontecimientos de ayer, la abdicación del rey, y de todas las reseñas históricas que se han hecho sobre los inicios de la democracia, resulta inevitable establecer un paralelismo entre ese momento y el actual referente a la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones que nos afectan directamente.

En 1976 la situación era muy parecida a la actual. Se había proyectado el parking subterráneo de la plaza de París y su construcción suponía destruir un jardín histórico y uno de los pocos espacios verdes del distrito Centro. Hubo protestas de los vecinos, y de expertos en materia de conservación del patrimonio. El ayuntamiento prometió que las obras se harían utilizando una tuneladora para acallar las críticas, pero finalmente no cumplió su palabra y gran parte de la superficie vegetal fue destruida.



Era 1976, dos años antes de que se aprobase la Constitución y nuestro país se convirtiera en un estado de derecho. Han pasado 38 años y los vecinos constatamos que las formas de participación ciudadana en la toma de decisiones han cambiado pero los resultados de nuestra participación no: lo que se va a cometer es, a todas luces, una atrocidad urbanística en aras del "interés público", o sea del interés del ministro de turno, si los ciudadanos no lo impedimos haciendo uso de toda nuestra fuerza.

Por favor, colabora: Envía una solicitud telemática de información al Ayuntamiento sobre las actuaciones que se van a realizar en la plaza de la Villa de París. Aqui tienes un modelo:

“Como vecin@, usuari@ o visitante habitual de la Plaza de la Villa de París de Madrid, solicito al Ayuntamiento información sobre el proyecto final de las obras que se están acometiendo en dicha plaza, que incluya aspectos, plazos y costes, a la vez que hago constar la necesidad y especial interés de que se mantengan o amplíen:
- la superficie dedicada a  zonas verdes, incluyendo el suelo de tierra.
- el arbolado, tanto en número como en tamaño, pues es mucho más valioso un árbol adulto -grande y adaptado al medio- que un árbol joven -pequeño y con incertidumbre sobre su agarre-."
El link para presentar tu solicitud es el siguiente:

https://www-s.munimadrid.es/SYR_003_WACiudadanos/iniciar.do?procedimiento=200



Fuentes consultadas: “Historia del aparcamiento soterrado en la Plaza de la Villa de París” http://bosquesurbanospanama.wordpress.com/aparcamientos-soterrados-en-parques/

Agradecimientos: Asociación de Vecinos del barrio de Justicia




jueves, 5 de junio de 2014

La Industria Turística del Ruido del Ayuntamiento de Madrid

Nota difundida por la Plataforma de Asociaciones de Vecinos de Centro de Madrid en respuesta a Ana Botella sobre el grado de cumplimiento de la legalidad en materia de licencias y ruidos.



'La industria turística del RUIDO del ayuntamiento de Madrid'

El Ayuntamiento de Madrid en declaraciones difundidasdice que “Botella cumple a rajatabla la normativa antirruido y hace inspecciones constantes”

NUESTRA RESPUESTA:

No parece que la negación por la negación sea un argumento muy creíble. Más aún si quien responde como en este caso es una administración pública obligada en primer lugar y antes que nadie en cumplir y hacer cumplir las normas. Cosa extraña, en los tiempos que corren.
Como reza el dicho, no hay peor ciego que el que no quiere ver. Y en esas es donde se haya el ayuntamiento de Madrid con el ruido y la degradación de nuestra ciudad en general, y del distrito centro en particular. Los vecinos del distrito centro lo sabemos muy bien, y sobrevivimos con resignación el cáncer que nos impone el ayuntamiento. Otra cosa es que seamos tontos y no sepamos juntar letras al leer…porque las normas, incluso las más intencionadamente confusas y electoralistas, se hacen con palabras y no con promesas.
A diferencia de otras cuestiones, el ruido tiene una componente física que lo delata, y que se puede medir, para atajar las molestias no deseadas que ocasiona. Pero por desgracia también tiene una vertiente monetaria, que es la que verdaderamente les interesa a una gran parte de los empresarios del turismo y al propio ayuntamiento. A ambos por igual, ya que a ambos les alimenta. Razón por la cual los primeros lo agitan y los segundos recogen las nueces.
Es triste que haya empresarios que se lucren causando malestar, incluso enfermedad, a sus vecinos. Pero peor aún es que las personas que dirigen nuestras administraciones fomenten y faciliten esta manera de hacer negocio.
Dicho lo cual, y en claro por si algo no se ha entendido: el nivel de saturación de actividades molestas en el distrito centro, especialmente ocio nocturno,  es insoportable, y continua creciendo ya que pese a las limitaciones de nuevas licencias de la ZPAE se siguen concediendo más y más licencias nuevas, más y más terrazas…que no hacen sino multiplicar exponencialmente el nivel de ruido ambiente. Si a esto añadimos la extensión del descontrol con las malas prácticas como: locales sin acondicionar con música no autorizada, locales con puertas y ventanas abiertas dejando salir su ruido, calles llenas de gente consumiendo alcohol y drogas – bien en botellones bien en terrazones – hasta el amanecer; espacios públicos llenos de obstáculos que impiden ya poder caminar, etc. Llegamos a una conclusión: la ÚNICA responsable de toda esta industria que provoca la triste enfermedad de no poder vivir en nuestras casas, es el ayuntamiento de la alcaldesa Ana Botella


PLATAFORMA ‘VECINOS MADRID CENTRO’
Asociación de Vecinos Ópera Asturias - Asociación de Vecinos Cavas y Costanillas - Asociación de Vecinos de Chueca - Asociación de Vecinos de Plaza Mayor - Asociación de Vecinos Barrio de las Letras