Nota de prensa sobre ampliación de horarios de terrazas en la Comunidad de Madrid

 LOS VECINOS DEL CENTRO DE MADRID PEDIMOS QUE SE PARALICE LA AMPLIACIÓN DEL HORARIO DE TERRAZAS APROBADO POR EL GOBIERNO DE CRISTINA CIFUENTES.

QUE SE ESCUCHE A LOS VECINOS, PRINCIPALES AFECTADOS

UN ESTUDIO INDEPENDIENTE QUE EVALÚE SU IMPACTO AMBIENTAL

•    Desde el verano de 2013 se han instalado  en nuestra ciudad 4.500 terrazas. Lo que supone  más de 50.000 mesas y 200.000 sillas, más sombrillas y un amplísimo abanico de elementos. Una ocupación del espacio público que estimamos en más de 30 Hectáreas.

•    En  el  distrito  Centro  hay  autorizadas  645  de  terrazas,  con aproximadamente 17.000 sillas y 4.200 mesas. Existe, además, un alto porcentaje de terrazas no autorizadas.

•    El horario actual es de 10h de la mañana a 2:30 de la madrugada.
Un total de 16 horas.

•    Aunque se instalan en el espacio público no tienen que cumplir exigencia alguna en materia de ruido y de impacto medioambiental.

  La Coordinadora de Asociaciones de Vecinos del Centro de Madrid pide a la presidenta de la Comunidad y a los grupos parlamentarios de la
Asamblea que paralicen la tramitación del Decreto por el que se pretende ampliar el horario de las terrazas de veladores en la Comunidad de Madrid. y abran un periodo de consultas con las partes implicadas y de estudio del impacto en los vecinos. Así se lo hemos solicitado formalmente a todos los grupos en un escrito registrado en la Asamblea de Madrid el pasado viernes.
  La Coordinadora pide también a la alcaldesa, Manuela Carmena y al gobierno municipal que impidan su aplicación y proteja los intereses de los vecinos y residentes de la ciudad.

  Solicitamos un debate sosegado, sin urgencias, ya que la medida no lo requiere, del que queremos ser parte, en calidad de claros
damnificados

  Una  decisión  tomada  sin  consultar  a  los  vecinos  y  sus representantes.

Esta semana, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes anunciaba  en  rueda  de  prensa  que  su  gobierno  había  aprobado  la ampliación de horarios de terrazas en dos horas, por lo que estas podrían iniciar su actividad a partir de las 8:00 h, en lugar de las 10:00 h que fija







actualmente la LEPAR. Esta decisión, que deberá ser ratificada por los servicios jurídicos, se tomó sin que los vecinos y los representantes de las Asociaciones de Vecinos de la región( FRAVM) hubieran tenido oportunidad de exponer el impacto que esta medida puede tener en los miles de ciudadanos afectados en su vida diaria por las terrazas.

El gobierno de la Comunidad de Madrid no ha tenido en cuenta, al tomar esta  decisión,  el  deterioro  de  los  derechos  de  los  vecinos  y  de  la convivencia ciudadana que ha provocado el incremento descontrolado de la actividad hostelera y, en particular, de las terrazas en el centro de Madrid.

Un fenómeno descontrolado

Desde que entrara en vigor la actual ordenanza de terrazas en el municipio de Madrid, allá por agosto de 2013, el espacio de nuestra ciudad ha sufrido una radical transformación con la instalación de aproximadamente 4.500 terrazas. Esto pudiera traducirse perfectamente en la colocación de más de 50.000 mesas y 200.000 sillas, a lo que habría que añadir sombrillas y un amplísimo abanico de elementos, en cantidad variable, que estimamos podría superar una ocupación del espacio público de más de 30 Hectáreas.

Sólo para tener un orden de magnitud con el que comparar esta transformación producida en tan sólo 3 años, señalar que en el municipio de Madrid hay del orden de 170.000 plazas de aparcamiento regulado por las que el ayuntamiento ingresa del orden de 80 millones de euros frente a los 10 millones que ingresa vía tasa de terrazas.

Algunas cifras más. En el distrito Centro, donde trabajan nuestras asociaciones, hay autorizadas 645 de terrazas, con aproximadamente
17.000 sillas y 4.200 mesas. Esta sería la radiografía de las terrazas autorizadas. Pero existe un alto porcentaje de terrazas no autorizadas que se instalan en la vía pública  intermitentemente, según reconocen las propias autoridades municipales, que admiten la dificultad que tienen para poder ejercer control sobre esta actividad con los medios públicos existentes.

De esas terrazas que operan legalmente en Centro, el 75 % cuenta con algún expediente por incumplimiento de la ordenanza reguladora, según datos del propio ayuntamiento.

Y otro dato. Hasta el año 2006, la instalación de una terraza en la vía pública necesitaba de una Evaluación de Impacto Ambiental previa, actualmente no es necesario.







Parece claro que algo ha cambiado y no precisamente para mejorar la calidad de vida de los vecinos del Distrito Centro y de la ciudad en general. Prueba de ello es que el distrito centro ha perdido casi un 10% de población residente en los últimos 4 años, como consecuencia de la presión de estas y otras actividades que difícilmente concilian con la actividad residencial.

Resulta paradójico que la actividad de hostelería que se desarrolla en los locales a los que está adscrita la actividad de las terrazas deben cumplir con de  unos  lógicos  niveles  de  exigencia  legal  en  materia  de  aislamiento térmico-acústico,  de  seguridad  e  higiene,  etc.  para  poder  ejercer  su actividad y, sin embargo, las terrazas que se instalan en el espacio público no tienen que cumplir exigencia alguna cuando su   horario actual es de 16 horas y abarca de 10:00 de la mañana a 2:30 de la madrugada.

Una actividad casi sin regulación

La actividad de las terrazas colisiona con los derechos y la vida de los vecinos y ciudadanos en dos elementos fundamentales: espacio y horario. El primero es que el espacio que ocupan es público, lo que supone una pérdida sobre el valor social de ese espacio público común y, en no pocas ocasiones, una dificultad al tránsito peatonal (especialmente en peatones más vulnerables). El segundo es el indudable impacto acústico y ambiental que esta actividad genera, allí donde se realiza, y especialmente durante la noche,  que  afecta  a  la  calidad  del  descanso  de  los  residentes  y  sus derechos como ciudadanos. Otro elemento no desdeñable es el de la suciedad que generan en calles y plazas

Ni consultados, ni escuchados

En el mes de agosto, las informaciones periodísticas anticiparon la iniciativa del gobierno regional para ampliar el horario de las terrazas de veladores en la región, regulados a través de la Ley 17/1997, de 4 de julio, de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas (LEPAR) («B.O.C.M.» 23 diciembre). Como respuesta a estas informaciones, la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos Madrid Centro se dirigió a la presidenta del gobierno regional para reclamar que diera trámite de audiencia a representantes  de  las  asociaciones  de  vecinos  de  la  región,  en concreto a la organización Federación Regional de Asociaciones Vecinales  de  Madrid  (FRAVM),  antes  de  hacer  firme  el  mencionado anuncio sobre ampliación de horarios de terrazas. Pretendíamos que la decisión del gobierno de la CCAA tuviera en cuenta los intereses y puntos







de vista de los vecinos, que serán los más perjudicados, y no sólo los puntos de vista de los beneficiarios de tal medida. Sin embargo no hemos sido ni consultados, ni escuchados.

En definitiva, pedimos a todos los grupos que apoyen la paralización de esta medida por la que se amplían los horarios para las terrazas en la Comunidad de Madrid que ha acordado el gobierno de Cristina Cifuentes de manera unilateral.

Exigimos un estudio independiente previo, en el que se mida el impacto de la medida en el descanso de los vecinos afectados y en la convivencia ciudadana y que incluya el coste-beneficio para la ciudad. Entendemos que una medida de esta envergadura, no debería tomarse sin datos y estudios que lo soporten.


Igualmente, pedimos que se abra un debate sosegado, sin urgencias, ya que la medida no lo requiere, del que queremos ser parte los vecinos, en calidad de claros damnificados.

COORDINADORA DE ASOCIACIONES DE VECINOS MADRID CENTRO: AVV BARRIO LETRAS   ACIBU  AVECLA  AVV AUSTRIAS  AVV CASCORRO
AVV CAVAS (LA LATINA)  AVV CHUECA  AVV JUSTICIA  AVV LA CORRALA

FEDERACIÓN REGIONAL DE ASOCIACIONES VECINALES DE MADRID

Ante el anuncio de Cristina Cifuentes de ampliación de horarios para las terrazas...

CRISTINA Y LAS TALADRADORAS

Este no es el nombre de un grupo de rock, aunque Cristina – presidenta de la Comunidad de Madrid – guste de disfrazarse de roquera. De roquera y de lo que sea, porque ella es muy de aparentar. Sonriente y simpática un par de semanas antes de las elecciones; agradecida apenas unas horas después de cosechar votos; sorda, olvidadiza y desconsiderada con los ciudadanos de a pie – los que sólo votan y pagan impuestos - durante el resto de años que dura una legislatura.

Nos contaba la presidenta, con desafortunado tino, que ‘si un taladro podía hacer ruido a las 8.30 de la mañana en la vía pública entonces podían abrirse las terrazas de la ciudad a las 8’.

Señora Cifuentes: un martillo mecánico para una obra en la vía pública es un servicio contingente que actúa por pura necesidad y de manera muy acotada en el espacio y en el tiempo; una terraza no.

Sólo en el distrito centro de Madrid, y en Madrid hay 20 distritos más, hay a fecha de hoy más de 17.000 sillas de terrazas autorizadas (probablemente hasta un 50% más colocadas ilegalmente en horas de máxima demanda) que se abren al público a partir de las 10 de la mañana, y permanecen en la calle hasta las 2.30 de la madrugada en la mayoría de los casos. Un total de hasta 16,5 horas al día. Cada una de estas sillas es una potencial taladradora, o incluso peor aún, para los vecinos que han de soportarlo 16,5 horas al día.

Quiere la presidenta, para satisfacer la voraz ansia de los empresarios de la industria del ruido y el alcohol, que todas estas sillas-taladradoras puedan trabajar 2 horas más al día - hasta las 18,5 horas diarias - a las que habría que añadir el montaje y desmontaje…limitando el descanso de los vecinos afectos a 4/5 horas diarias. Todo esto, so pretexto de lo que eufemísticamente la presidenta denomina ‘incremento de la competitividad’… ¡Pura ironía! Se nota que la presidenta no ha tenido tiempo para leer los informes sobre contratación y salarios de esta industria; dignos de Bangladés.

Llama poderosamente la atención la poca humanidad de la presidenta, a pesar de haber sufrido en sus propias carnes una importante crisis de salud…Se ve que ni eso le conmueve para dejar de pensar primero y antes que nada en los dineros y los negocios de los empresarios. Y es que ser donante, y no un simple ciudadano, para algunos es un grado.


Enhorabuena presidenta, porque va a conseguir estar en las quejas y juramentos diarios de muchísimos madrileños de todo signo y color. Madrileños que, sin merecerlo, verán recortada su vida víctimas pasivas del ruido asesino de las “taladradoras". Ya no hace falte que se disfrace más de roquera, el show ha terminado…aunque si usted quiere, siempre hay oportunidad para hablar y rectificar. 

COORDINADORA DE ASOCIACIONES DE VECINOS MADRID CENTRO: AVV BARRIO LETRAS    ACIBU   AVECLA   AVV AUSTRIAS   AVV CASCORRO   AVV CAVAS (LA LATINA)   AVV CHUECA   AVV JUSTICIA   AVV LA CORRALA 

Ejemplo de como la realidad de los ciudadanos está a años luz los políticos

Artículo publicado en el diario El Mundo (06-08-2016)


El conflicto en el uso del espacio público

Reproducimos el interesantísimo artículo de la periodista Clara Blanchar publicado ayer día 25 de julio de 2016 en la edición de Cataluña de el diario El País

Hay turistas, por su cuenta o en grupo. Bicis. Segways y asimilados. Terrazas. Skaters. Vendedores del top manta. Perros en la playa. Motos en las aceras. Y vecinos, claro. Por definición, el espacio público es de todos y no es de nadie. Pero en Barcelona hay zonas donde el conflicto es constante y en algunos momentos la calle da señales de saturación. El debate es complejo. Hay expertos que hablan en términos cuantitativos, otros cualitativos, mientras otros recuerdan que, por definición, la calle es conflicto. Pero coinciden en dos cosas. Una: quien más espacio público consume son los coches: el 60% en Barcelona. Y dos, gestionar es cuestión de valentía política. El verano y la presión turística no hacen más que recrudecer el conflicto.

Quien habla de espacio público en términos cuantitativos es Naciones Unidas. El director de Investigación de la agencia Habitat, Eduardo López Moreno, recuerda desde Nairobi que el espacio público está perdiendo peso en las ciudades. La agencia considera “óptimo” que ocupe entre el 30% y el 40% de las tramas urbanas, y de media en Europa supone el 19%. “La discusión se centra en cómo distribuir un espacio público marginal, cuando debería ser cómo se rediseñan las ciudades y se aumenta”, conviene. López Moreno se muestra partidario de “un equilibrio entre lo privado y lo público, con liderazgo público, porque el planeamiento es un bien público”.

El arquitecto David Bravo, secretario del Premio Europeo al Espacio Público del CCCB, discrepa del abordaje cuantitativo en este debate. No es cuestión de cantidad, dice, y recuerda las urbanizaciones modernas “con demasiado espacio público: sin actividad, inhóspito, inseguro y difícil de mantener”. Bravo cree que en el caso de Barcelona el problema fue “una apuesta revolucionaria por el espacio público como instrumento para cohesionar que se ha pasado de frenada, hemos acabado vistiéndolo como un baño de lujo”. Recuerda el eslogan Barcelona posa't guapa y lamenta “haber tratado a la ciudad como una chica invitándola a lucir en vez de a ser lista: ha sido la gran paradoja, que el esfuerzo colectivo, las inversiones, lo hemos regalado a la industria turística y al mercado inmobiliario”. Porque cada vez que se invierte dinero público los barrios sufren un proceso de gentrificación y se expulsa a los vecinos y al comercio local, recuerda y cita el “urbicidio” del Gótico, que ha perdido un 45% de población.

La receta de Bravo se basa en ir más allá de las clásicas intervenciones de peatonalización y mejora de la movilidad (Enric Granados, Born, Gràcia...) y trufar la ciudad, toda, de vivienda pública de alquiler. Porque estos vecinos son inexpulsables. Y mientras hay vecinos, hay vida cotidiana y ciudad. El arquitecto apuesta incluso por “crear la figura del pequeño comercio de protección oficial”, con ayudas de la administración para recuperar locales vacíos.

Eso en vistas al futuro. Pero y ahora mismo, ¿qué hacemos? Bravo pide “voluntad política y ritmo, porque el empuje es muy fuerte. Medidas proporcionales a la guerra en la que estamos”. Y en la ocupación del espacio público por parte de privados, como las terrazas, entiende que es “un tema de proporción y de aplicar hardware, como intervenir en los horarios”.

Desde la Asamblea de barrios por un turismo sostenible (ABTS), Horacio Espeche, reivindica la alerta de hace años del movimiento vecinal denunciando la marcha de vecinos de los barrios a causa del turismo y “la sustitución de usos que ha provocado”. Comenzando por la vivienda y acabando por el comercio o la vida cotidiana. “No hablamos en plan nostálgico de petrificar, pero sí queremos barrios vitales con vecinos y planes de usos para que no haya una tienda de alquiler de bicis cada diez metros”, explica.

Más recetas para Barcelona. La principal de Enric Batlle, también arquitecto y presidente del Jurado del Premio Europeo del Espacio Público, apuesta por “ampliar el espacio, los puntos de atención por el Área Metropolitana” y “apoyarse en rutas en bici para dispersar a una parte de los turistas”. También aboga por “aplicar la legislación o las ordenanzas y hacerlas cumplir”. De iniciativa pública, de nuevo: “Tener un criterio político claro y tirar millas”. Batlle mira a Copenhague, premiada por la calidad de su espacio público, basado en buena parte en una red de carriles bici que tiene incluso vías rápidas elevadas para ir de punto a punto.

El antropólogo Manuel Delgado, autor del ensayo El espacio público como ideología es contundente al recordar que cuando hablamos de espacio público hablamos de la calle, y que la calle es, por definición, conflicto. Conflicto de usos: el clásico en un parque entre quien tiene perro o tiene niños. “El espacio público no se puede saturar de gente, porque es su naturaleza, cumple su misión de que sea de todo el mundo, quien satura son los coches y quien menos sobra, los peatones”, dice, y distingue entre “apropiación y posesión” del espacio público. “El espacio público no es una categoría física, es política, tiene que ver con el derecho a utilizar un espacio que es de todo el mundo y puede ser apropiado, usado, no poseído, porque no es de nadie”. Cuando habla de posesión se refiere a la privatización. Pagar por instalar una terraza: “Es la diferencia entre ser usuario o cliente del espacio público”.


Delgado lamenta que, siendo propiedad de la administración, “sería esperable que estuviera al servicio público, y la administración arbitrara conflictos y lo mantuviera y regulara”. Pero en Barcelona el espacio público se ha convertido “en la guarnición (en el sentido militar, de vigilar; y en el sentido gastronómico, de acompañar) del escaparate de las operaciones que se presumen urbanísticas y son inmobiliarias; es el escaparate del producto que es Barcelona, y no se trata de hacerlo más justo, sino de expulsar cualquier cosa que moleste”, dice.

El metro de Chueca, ya multicolor. ¿Para cuándo accesible?

Muchos de los recursos y juegos literarios de mezclar y confundir las cosas y que resultan tan enriquecedores al novelar, en la vida real y en la política son difícilmente soportables.

Fueron/fuimos muchos los que en esta ciudad pusieron/pusimos el grito en el cielo por el hecho de que una de las estaciones de metro tuviese durante años el nombre de una marca comercial, el logotipo de una marca, etc.  No es un caso único, algunos equipamientos en la ciudad mantienen en su nombre la coletilla de marcas comerciales. Este hecho fue utilizado políticamente hasta el punto de ser incluido en el programa electoral de algún partido...

A un canal de  TV, a la que por encima de todo le preocupa su cuenta de resultados, se le ocurrió la excelente idea de llenar la estación de metro de chueca de la bandera LGTB coincidiendo con el Orgullo Gay. ¡¡¡Perfecta jugada de marketing!!!  Y es innegable el impacto visual que esta acción de marketing tiene.

A resultas de esto, al igual que en su día ya hicieron los políticos que se sirvieron del malestar de un sector de la población para su juego político con la estación Vodafone, algún político y 'onegeistas' que hacen negocio con las banderas se han apresurado a hacerse la foto de la rentabilidad política en la estación NETFLIX (que de facto es lo que es a día de hoy la estación de Chueca) y proponernos cosmética barata para nuestra estación, antes que abordar con seriedad soluciones a los problemas reales de esta estación de metro o de la movilidad de los ciudadanos en Chueca. ¡¡¡Cuánta irresponsabilidad!!!

Fuente: http://www.somoschueca.com/la-bandera-del-arcoiris-se-quedara-en-el-metro-de-chueca-hasta-diciembre/

Nos parece bien que se mantengan los colores de esta bandera que está asociada con orgullo a nuestro barrio - siempre que desaparezca cualquier referencia comercial -, pero hay cosas relacionadas con esta estación, a nuestro humilde entender más importantes, que no parecen estar en la agenda de la Sra. Cifuentes ni en la de Metro de Madrid.

Sólo por recordar: la estación de Chueca no es accesible para muchas personas que viven y trabajan en el barrio, tiene un nivel de limpieza y ventilación muy deficiente (especialmente los fines de semana), por no hablar de cuestiones de civismo y orden público. Es meada, vomitada y hasta, perdón, cagada sistemáticamente y con impunidad por los vándalos que pululan por el barrio. Y es punto de trapicheo sistemático…en sus papeleras depositan los farditos los camellos cada vez que hay redada policial.


Si no se resuelven sus problemas importantes todo seguirá igual, pero más colorido. Como si al mirar los colores de las paredes los problemas desapareciesen. Pura ilusión óptica.