martes, 23 de julio de 2013

ORGULLO 2013


El Ayuntamiento, como siempre…
 
Por un lado,  lloriqueando por el gigantesco botellón en que se ha convertido Madrid. Poniendo impedimentos a los derechos del colectivo gay. Vendiendo al mundo la idea de que Madrid es una ciudad limpia y moderna que se merece unos Juegos Olímpicos. Intentando convencernos que lo del Madrid Arena, que se llevó por delante a cinco adolescentes, fue cosa de unos desalmados sin escrúpulos en lugar de una clamorosa dejación de funciones. El Ayuntamiento, en suma, sigue en lo que le ha hecho famoso, ruedas de prensa y actos mediáticos para intentar convencer al personal de que el Consistorio es serio y cuida de los madrileños.
 
Y por otro soltando a chorros permisos para que un barrio de apenas veinte manzanas albergue un botellón de un millón de personas durante cinco días, según cifras de los organizadores de MADO. Esta vez, sin coartada. Hasta ahora, las autorizaciones para la celebración del Orgullo Gay se otorgaban a una organización (COGAM) que, aunque todos sabíamos a por lo que iba, al menos tenía la tradición y el marchamo de representar a un grupo de la población, con lo que al menos el festejo podía disfrazarse de acto reivindicativo. Ahora, para qué fingir, las licencias se conceden directamente a  AEGAL, los empresarios de la noche que se han apropiado de Chueca. Más aún, AEGAL se ha convertido en el único interlocutor válido para el Ayuntamiento, los vecinos no pueden ni dar su opinión en los preparativos.
 
De hecho, en algunos aspectos, la cosa ha estado peor que nunca. Porque esta vez muchos bares y restaurantes se han rebelado e ido por libre. Normal, no ven ninguna razón para someterse a los métodos de AEGAL (abonar una cantidad por el derecho a sacar una barra a la calle, obligación de servir los productos que AEGAL autoriza y en la cantidad que disponga, etc...)  Resultado, lo que podría haber sido un evento consensuado entre todos los habitantes del barrio  para conjugar diversión y derechos de los vecinos se ha convertido en tal caos que, situación inédita, los antidisturbios tuvieron que intervenir para poner algo de orden.
 
Por supuesto, las autorizaciones se otorgaron sin el más mínimo respeto a la legalidad. Mientras que Medio Ambiente sólo autorizaba el pregón, sólo el pregón, en la plaza de Chueca, el concejal del distrito permitió la instalación de un escenario durante 5 días. Si la ley anti-botellón dice esto o aquello, ¿qué pasa? Se autoriza un botellón como Dios manda y a correr. Ya denunciarán los vecinos, y ya veremos que hacemos…Y el próximo año hacemos como si no hubiera pasado nada y volvemos a dar a AEGAL patente de corso para que invada Chueca.
 
Ciertamente hubo mejoras. El actual Concejal de Centro, D. David Erguido, tuvo el  valor de cumplir la legislación con respecto al escenario que se ponía en la calle Augusto Figueroa, que durante años se instaló bloqueando una salida de emergencia ferroviaria siguiendo el criterio nada menos que del actual responsable de Seguridad en el ayuntamiento, D. Enrique Núñez. Se ve que sabe de seguridad el hombre.
 
Y la excusa, el Orgullo genera turismo y el turismo es importante, estamos en crisis. Ha dejado tropecientos mil euros (las cifras reales deben ser secreto de estado, jamás se revela el saldo entre lo que ganan hoteles y bares y lo que cuesta la limpieza y la seguridad (son un decir). No se sabe lo que aporta AEGAL a Madrid por mantener acosado un barrio durante cinco días. Y, por supuesto, ni se contempla que ese barrio reciba parte de los tropecientos mil euros. No digamos aceras o bibliotecas, ni un mísero arbolito recibe en compensación por el deterioro soportado.
 
Podríamos seguir pero, ¿para qué? El verdadero problema es, ¿de qué va esto? ¿Quién se está forrando a nuestra costa? Hay algo evidente para los vecinos del barrio,  no es posible tanta impunidad, tanta soberbia, sin el apoyo de las instituciones. ¿Quiénes son realmente y qué lazos tienen con el Ayuntamiento los empresarios de la noche que han convertido Chueca en un infierno?

… y la Oposición, a por uvas.

Porque, ante semejante atropello, ¿qué hace la oposición? Unos nada. Y a otros, representados por el concejal-vecino del PSOE D. Jorge Escobar García- Antón, lo único que se les ocurre es hacer una pregunta en el pleno sobre si el desalojo por los antidisturbios fue o no adecuado. Ni una palabra más. Tranquilizador,  ya sabemos a quien votar para que nos arregle el entuerto.